Samanta la más sonada del barrio Puñalá,
dicen que es la más loca, la más popular.
Pero al final llega un niño a verla,
y ella se esconde en su casa pa’ no tener problema.
Por la mañana se levanta sin apuro,
ni se baña, ni se lava el culo.
Con una peste abajo que nadie resiste,
dicen que a guallavito se parece ese chiste.
Con pantalones bajitos, blusitas cortas,
enseña la barriga y presume la torta.
Miranda y Alejandro le tiran consejo,
“Haz ejercicio pa’ bajar el pellejo.”
Ella responde firme, con voz orgullosa:
“Yo no estoy gorda, estoy pasada de diosa.
Con mi tanga morada yo mato a los machos,
soy pasada de rica, no me hacen ni un daño.”
Samanta vacila con su estilo atrevido,
en la Puñalá siempre causa ruido.
Samanta vacila con su tanga morada,
dice que está rica, que mata a manadas.
Se mete pal refugio en la secundaria,
bus.”