Cada vez que te escribo siento un vuelco en el corazón,
eres el dueño de mis sueños, mi única razón.
No hay un segundo en mi día en que no piense en ti,
porque eres lo más bonito que la vida me dio a mí.
Te amo con fuerzas que no puedo ni explicar,
eres el refugio donde siempre quiero descansar.
Cierro los ojos y ya estoy planeando nuestro destino,
imaginando que caminamos juntos por el mismo camino.
No veo la hora de que por fin estés aquí conmigo,
de que seas mi amante, mi amante y mi mejor amigo.
Contando los días, las horas, los minutos que faltan,
mientras mis ganas de besarte por dentro me asaltan.
Sueño con llevarnos a la playa, bajo el sol brillante,
donde el sonido de las olas sea nuestro único amante.
Caminar por la arena, sentir la brisa y tu calor,
perdernos en el mundo, entregándonos al amor.
Solo tú y yo, sin prisas, sin nada que nos detenga,
dejando que este sentimiento infinito nos mantenga.
Quiero abrazarte fuerte y no soltarte jamás,
sentir que en tus brazos encontré mi propia paz.
Te amo, hoy, mañana y en cada nuevo amanecer,
esperando el momento en que te pueda volver a ver.