[Intro]
A ti, mujer amada, te canto sin prisa, en la luna de la casa y el humo de la vida.
[Verse 1]
Eres divinidad que toca lo humano, un milagro cotidiano que respira junto a mí.
Tus imperfecciones son estrellas que aprenden a brillar, y tu risa, un río que no deja de cantar.
[Pre-Chorus]
En cada gesto encuentro un templo, en cada mirada, un abrigo seguro.
[Chorus]
Eres bendición que desciende como lluvia de cielo, un tesoro en lo simple y en lo serio.
Mi mundo se ilumina cuando estás cerca, porque tu amor trasciende la perfección entera.
[Verse 2]
Contigo la vida cabe en un suspiro, y el tiempo se enamora de tu verdad.
Tu fuerza suave sostiene mis sueños, y tu ternura me enseña a confiar.
[Pre-Chorus]
Doy gracias a la tierra por traerte, doy gracias al cielo por tu respirar.
[Chorus]
Eres bendición que desciende como lluvia de cielo, un tesoro en lo simple y en lo serio.
Mi mundo se ilumina cuando estás cerca, porque tu amor trasciende la perfección entera.
[Bridge]
Si la perfección existe, la dejamos fuera de la puerta; tú le das sentido a lo que vivimos.
[Chorus]
Eres bendición que desciende como lluvia de cielo, un tesoro en lo simple y en lo serio.
Mi mundo se ilumina cuando estás cerca, porque tu amor trasciende la perfección entera.
[Outro]
Gracias a lo alto por tu nombre, gracias a la vida por tu abrazo cada mañana.
[Verse 3]
En tu andar cabe la historia de la eternidad terrenal, y en tu pecho encuentro mi hogar.