[Intro]
Aún eres tú: la costumbre que se vuelve milagro.
[Verse 1]
Dieciocho años, un latido repetido como un rito antiguo,
las calles nos dicen tu nombre en cada esquina, en cada susurro.
Crecimos con la casa llena de risas y el café de cada mañana,
y en tus ojos aprendí el idioma de la constancia sin prisa.
[Chorus]
Te miro y te descubro otra vez, cada día un nuevo detalle,
una rima en tu risa, un secreto en tu silencio.
La historia no se fue, solo se hizo más honda, más clara,
18 años de nosotros, constante como la luna sobre el mar.
[Verse 2]
Recuerdos guardados como fotos en un álbum de seda,
manos que se reconocen sin palabras al abrirse la piel del día.
Hemos tejido días simples en un tapiz de paciencia,
y cada hilo es un te quiero que no sabe de prisas.
[Pre-Chorus]
Y aun así, seguimos sorprendiéndonos, sin miedo a lo nuevo,
porque lo nuevo en ti es el mismo corazón que me eligió.
[Chorus]
Te miro y te descubro otra vez, cada día un nuevo detalle,
una rima en tu risa, un secreto en tu silencio.
La historia no se fue, solo se hizo más honda, más clara,
18 años de nosotros, constante como la luna sobre el mar.
[Bridge]
Si alguien pregunta por nuestro amor, digo su nombre en voz baja:
constancia que canta en silencio, descubrimiento que no cansa.
[Chorus]
Te miro y te descubro otra vez, cada día un nuevo detalle,
una rima en tu risa, un secreto en tu silencio.
La historia no se fue, solo se hizo más honda, más clara,
18 años de nosotros, constante como la luna sobre el mar.
[Outro]
Seguimos mirando el amanecer, tú con tu risa y yo con mi constancia;
un amor que se renueva sin haber cambiado, solo creciendo.