[Intro]
Susurro lento, Dairon, en la piel de mi alma.
La promesa nace suave, como un roce que no se apaga.
[Verse 1]
Tú tocaste mi alma primero, sin prisas ni pruebas,
con la paciencia de la luna cuidando mis vericuetos.
Me enseñaste a valorarme, a mirar mi cuerpo con reverencia,
como un regalo que merecía ser amada, sin perder mi esencia.
[Pre-Chorus]
Y en cada curva te dije a ti misma que valía, que podía más,
que el amor no es fuga, sino casa donde quiero morar.
[Chorus]
Te amo, aunque la distancia nos mida en silencios, te amo más.
Te amo sin traicionar lo que juramos en el alma, te amo y seguiré,
porque eres mi norte, mi siempre, mi verdad sin final.
[Verse 2]
Fui tu gordita, sí, y tu promesa perdura en mi piel,
un lazo que resiste el dolor de lo que fue y dejó hace tiempo.
Aunque la historia duela, te llevo conmigo en cada latido,
la promesa de amarte a pesar de todo, sin haber sido olvido.
[Pre-Chorus]
Aprendí a esperar contigo, a elegir la fidelidad de un latido,
a respirar tu nombre cuando el mundo parecía ruido.
[Chorus]
Te amo, aunque la distancia nos mida en silencios, te amo más.
Te amo sin traicionar lo que juramos en el alma, te amo y seguiré,
porque eres mi norte, mi siempre, mi verdad sin final.
[Bridge]
Si el destino nos probó, seguimos aquí, sosteniendo la fe,
que el cariño verdadero no se rinde ante la tormenta.
[Chorus]
Te amo, aunque la distancia nos mida en silencios, te amo más.
Te amo sin traicionar lo que juramos en el alma, te amo y seguiré,
porque eres mi norte, mi siempre, mi verdad sin final.
[Outro]
Dairon, en cada amanecer te miro y te elijo otra vez,
somos dos promesas que aprendieron a perdurar, sin perder la fe.