No sé qué tiene tu cuerpo que me tiene alucinado
es un embrujo, un hechizo que me tiene amarrado.
Te busco en mis sueños, te busco en la realidad
y solo encuentro en tus brazos la felicidad.
Mami, no juegues conmigo, no me hagas sufrir
que si tú no estás conmigo yo no quiero vivir.
Me perdí en tu mirada desde el primer momento
y ahora vivo preso de este sentimiento.
Es un dulce veneno que corre por mis venas,
la única cura para todas mis penas.
Mami, tú eres mi luz, mi paz y mi guía,
la dueña absoluta de toda mi alegría.
Ay, que me falte el aire pero que no me falten tus besos,
que de este amor tan grande yo me declaro preso.
Es que tú tienes ese tumbao que a mí me arrebata,
una caricia tuya es la que a mí me mata.
Vente conmigo a bailar bajo las estrellas,
que entre todas las flores tú eres la más bella.
A veces dudo si esto es un sueño o es verdad
pero tu boca me devuelve siempre a la realidad.
No me preguntes por qué te quiero de este modo
es que por un beso tuyo, mi negra, yo lo doy todo.
Sube el volumen, deja que el bongo hable por mí
que desde que te vi, yo solo vivo para ti.
Eres mi bachata, mi ritmo y mi canción,
la que marca el paso de mi corazón.
No me dejes solo, no me digas que no,
que este amor tan puro Dios nos lo mandó.
Muerde tus labios y acércate un poquito más,
que de mi lado nunca te vas a escapar.
¡Qué linda te ves cuando bailas conmigo!
Olvídate del mundo, olvida al enemigo.
Solo somos nosotros y esta melodía,
haciendo realidad nuestra fantasía.
Eres mi bachata, mi ritmo y mi canción,
la que marca el paso de mi corazón.
No me dejes solo, no me digas que no,
que este amor tan puro Dios nos lo mandó.
Escucha...
Es el sentimiento de tu moreno.
¡Hasta la mañana, mami!