[Intro]
San Esteban me escucha cuando hablo de raíces antiguas, de un árbol que respira devoción.
[Verse 1]
En la sombra de un hombre grande, tallado en paciencia y fe,
Daniel Brindis Mendoza nació con la luna en los ojos, y un nombre que pesa como río al pasar.
Sus ramas son hijos que olvidan el mapa si no hay memoria,
sus hojas son nietos que corren entre las calles y las plazas de San Esteban.
[Pre-Chorus]
Yo/Yo mismo, oigo el susurro de la historia, polvo de santos en la madera,
la casa guardaba oraciones como frutos en su racimo de años.
[Chorus]
Es un tronco que no se cae, es memoria que se hace camino,
la familia se extiende como ramas que abrazan la tierra y el cielo.
Desde Daniel hasta el último nieto, la fe los guía con un río antiguo.
La comunidad canta el nombre: Brindis Mendoza, legado vivo en cada gesto.
[Verse 2]
Hijos son las ramas; cada término de apellido es un territorio de amor,
y en cada reunión se enciende una vela para recordar al que ya partió.
La raíz es la casa, la mesa, el mandamiento de amarse en Dios,
y el tronco crece: nombres que se nombran, Daniel entre ellos, guardián de la primera fe.
[Pre-Chorus]
La memoria no envejece cuando la devoción sostiene la voz,
un murmullo de oraciones une generaciones como cordón de luz.
[Chorus]
Es un tronco que no se cae, es memoria que se hace camino,
la familia se extiende como ramas que abrazan la tierra y el cielo.
Desde Daniel hasta el último nieto, la fe los guía con un río antiguo.
La comunidad canta el nombre: Brindis Mendoza, legado vivo en cada gesto.
[Bridge]
En cada puerta abierta, la casa respira nombres y promesas,
Daniel Brindis Mendoza, padre de todos, cura de las heridas.
[Chorus]
Es un tronco que no se cae, es memoria que se hace camino,
la familia se extiende como ramas que abrazan la tierra y el cielo.
Desde Daniel hasta el último nieto, la fe los guía con un río antiguo.
La comunidad canta el nombre: Brindis Mendoza, legado vivo en cada gesto.
[Outro]
San Esteban guarda el acta de siglos: raíces, memoria y la gracia de Dios,
un árbol inmenso que perdura en la vida de los suyos, de Daniel y la casa que lo sostiene.