[Intro]
En la penumbra late un nombre, un susurro que no se va.
[Verse 1]
Te di mi casa y mi mañana, te entregué sin mirar atrás,
pero el agua del engaño quebró la ventana de mi confianza.
Quedó una grieta en el alma, y una llama que quiere volver a brillar,
¿puede el amor real sobrevivir al filo de una traición?
[Chorus]
Aún te siento en estas calles que caminamos igual,
como un fantasma amable que no quiere partir.
¿Puede el amor verdadero renacer de la herida que quedó,
o se transforma en humo, en un recuerdo que no se va?
[Verse 2]
La dualidad me llama: deseo el abrazo que fue y dolor de lo que soy,
la promesa se deshilacha, y aun así te busco entre la niebla.
Si te prometo no mirar atrás, ¿qué queda de mi verdad?
Tal vez la confianza se repiensa, tal vez sólo duele más recordar.
[Chorus]
Aún te siento en estas calles que caminamos igual,
como un fantasma amable que no quiere partir.
¿Puede el amor verdadero renacer de la herida que quedó,
o se transforma en humo, en un recuerdo que no se va?
[Bridge]
Quizá el dolor es la forma en que el alma intenta perdonar,
quizá el deseo es la luz que no quiere apagar.
Si aprendemos a mirar sin miedo, tal vez el lazo vuelva a brillar,
no como fue ayer, sino como la promesa que quiere sanar.
[Chorus]
Aún te siento en estas calles que caminamos igual,
como un fantasma amable que no quiere partir.
¿Puede el amor verdadero renacer de la herida que quedó,
o se transforma en humo, en un recuerdo que no se va?
[Outro]
Si el tiempo cura, ¿qué queda de nosotros cuando ya no hay dolor?
Queda un alma que sabe preguntar: ¿sigues siendo tú, o soy yo sin ti?