No vuelvas cuando estés solo,
cuando nadie te sepa querer,
yo ya pagué demasiado caro
el error de creerte fiel.
No vuelvas con voz bajita
diciendo que te arrepentís,
las lágrimas llegan tarde
cuando ya aprendí a vivir sin ti.
No fue orgullo, fue dignidad,
no fue rencor, fue amor propio,
cerré la puerta despacio
para no romperme otra vez por vos.
No vuelvas,
no me busques cuando duela,
yo no soy refugio
para tus guerras mal resueltas.
No vuelvas,
ya no encajo en tu desorden,
me costó salir de ahí
como para que regreses.
Te quise cuando no sabías querer,
te cuidé mientras vos dudabas,
pero amar no es aguantar
y yo ya no me regalo más.
No vuelvas…
esta vez sí aprendí.