No tiene el brillo de las películas,
ni el guion perfecto de una canción.
Es el café que me dejas servido,
y el silencio que no causa temor.
Es saber que estás, aunque no te nombre,
en el detalle que nadie más vio.
(Coro)
Porque el amor verdadero no grita,
se construye en voz baja, entre los dos.
No es un rayo que cae de repente,
es el fuego que aguanta cualquier apagón.
Es quererte así, con tus luces y sombras,
y elegirte de nuevo al salir el sol.
(Estrofa II)
Es discutir por tonterías de casa,
y reírnos antes de pedir perdón.
Es la calma de saber que mi mano,
siempre encuentra la tuya en el sillón.
No te prometo bajarte la luna,
pero sí caminar bajo su resplandor.
(Puente)
Muchos buscan diamantes y lujos,
o promesas que el viento se llevó.
Yo prefiero tu risa en la tarde,
y este hogar que tu pecho me dio.
(Cierre)
Eso es lo que siento...
Sin rimas forzadas,
sin trucos de voz.
Solo tú y yo.