[Intro]
Entre sombras y luz, dos nombres que se buscan sin miedo.
[Verse 1]
Sofia y Josefa, la noche las llama, se encuentran sin explicación.
Caricias que preguntan, respuestas que nacen de la presión de la pasión.
Confianza desnuda, el secreto se revela en la respiración; nadie más cuenta las reglas cuando arden las miradas.
[Pre-Chorus]
Se miran y entienden el pulso: deseo sin etiquetas, cuerpos que quieren hablar.
[Chorus]
Ven, dime qué quieres ahora, sin miedo alguno, sin permiso.
Quiero oír tu latido en mi oído, y que hagamos nuestro propio idioma.
Entre juego y verdad, el límite se desdibuja y no hay vuelta atrás.
[Verse 2]
La celosía del mundo cae cuando nos tocamos; complicidad que no admite réplica.
Se cuentan secretos con las manos, se escriben promesas en la piel que arde.
La confianza brilla, la respiración sube; somos circunstancias y destino.
[Pre-Chorus]
Sin tabúes, solo nosotros dos, explorando cada deseo que nace.
[Chorus]
Ven, dime qué quieres ahora, sin miedo alguno, sin permiso.
Quiero oír tu latido en mi oído, y que hagamos nuestro propio idioma.
Entre juego y verdad, el límite se desdibuja y no hay vuelta atrás.
[Bridge]
Si el mundo escucha, que escuche el temblor de nuestras cuerdas; si alguien pregunta, que vean la complicidad en nuestras miradas.
[Chorus]
Ven, dime qué quieres ahora, sin miedo alguno, sin permiso.
Quiero oír tu latido en mi oído, y que hagamos nuestro propio idioma.
Entre juego y verdad, el límite se desdibuja y no hay vuelta atrás.
[Outro]
Somos dos cuerpos que se buscan, dos nombres que se reconocen al fin.
Y cuando el polvo se asiente, seguimos siendo nosotros, libres y fieras.