[Intro]
La casa respira en silencio, la noche no llega con luz.
La calle espera respuestas que nunca caen desde un mugre burocrático.
[Verse 1]
Yo me quedé con el candil encendido, contando el tiempo como si fuera plata fría.
La nevera gime, el agua canta en grifo seco, y la gente se junta a la ventana a soñar con un barrio vivo.
Las facturas pesan como piedras, y cada día abre un poco más la herida.
[Pre-Chorus]
Pero detrás de cada puerta hay una historia que no cabe en un informe.
Un niño pregunta: “¿Cuándo vuelve la corriente?” y su voz me quema por dentro.
[Chorus]
Somos dueños de la memoria, no de los apagones que nos roban la sonrisa.
La dignidad no se alimenta de promesas, se levanta en nuestras manos un día tras otro.
Quisieron dividir, nosotros juramos unirnos, hasta que vuelva la luz.
La esperanza no se rinde; late como un motor que tarda, pero llega.
[Verse 2]
En las paredes hay nombres de promesas rotas, pero también de vecinos que no se rinden.
La escuela sin luz se convierte en refugio de preguntas para un futuro que aún depende de un interruptor.
Hacemos fila para un vaso de agua, para un abrazo que reemplaza la electricidad con calor humano.
[Pre-Chorus]
La desigualdad no se mide en kilómetros, se siente en el pecho de cada familia.
Y cuando alguien pregunta por qué, seguimos contando las historias que nos mantienen en pie.
[Chorus]
Somos dueños de la memoria, no de los apagones que nos roban la sonrisa.
La dignidad no se alimenta de promesas, se levanta en nuestras manos un día tras otro.
Quisieron dividir, nosotros juramos unirnos, hasta que vuelva la luz.
La esperanza no se rinde; late como un motor que tarda, pero llega.
[Bridge]
Podemos cambiar la ruta con palabras que sostienen, con acciones que no esperan a mañana.
Una crónica de barrio no es reporte, es promesa que se escribe en las paredes de Maniabón.
[Chorus]
Somos dueños de la memoria, no de los apagones que nos roban la sonrisa.
La dignidad no se alimenta de promesas, se levanta en nuestras manos un día tras otro.
Quisieron dividir, nosotros juramos unirnos, hasta que vuelva la luz.
La esperanza no se rinde; late como un motor que tarda, pero llega.
[Outro]
Si la corriente llega, que traiga también la justicia.
Si la calle respira, que respiremos todos sin miedo.
La historia la escribimos nosotros, con luz que no pare de brillar.