Kike, hermano del corazón,
esta canción nace con emoción.
La vida quiso cruzar nuestros caminos,
y desde entonces nunca hubo soledad.
En las buenas celebramos juntos,
en las malas nunca me dejaste caer.
Tu amistad es un regalo del cielo
que siempre voy a agradecer.
¡Kike, hermano del corazón!
Eres mi fuerza y mi bendición.
Aunque no nos una la sangre,
nos une un lazo lleno de amor.
Gracias por cada consejo,
por cada abrazo y cada oración.
Siempre tendrás en mí una hermana,
porque eres familia de corazón.
Los años podrán pasar,
pero nuestra amistad no cambiará.
Mientras Dios nos regale vida,
siempre nos volveremos a encontrar.
Cuenta conmigo en cada batalla,
en cada sueño y cada ilusión.
Porque un hermano como tú, Kike,
es un tesoro que llevo en el corazón.
¡Kike, mi hermano del corazón!
Que Dios bendiga siempre tu camino.
Que nunca te falte la esperanza,
la salud, la paz y el cariño.
Y cuando escuches esta canción,
recuerda siempre esta verdad:
no eres solo mi amigo...
¡eres mi hermano para toda la eternidad!