En el sello de Salomón,
se alzaron voces del abismo,
Bael y Paimon respondieron,
Beleth y Purson se unieron al ritmo.
Asmoday con fuego ardiente,
Vine y Balam en la tormenta,
Zagan y Belial rugieron,
la corte oscura se presenta.
¡Oh nombres que arden en viento!
¡Oh secretos del corazón!
Los setenta y dos se inclinan,
ante el sello de Salomón.
Agares y Valefor,
Barbatos y Gusion,
Sitri, Ipos y Stolas,
Orobas en la canción.
Eligos y Zepar marchando,
Bathin y Sallos en unión,
Aim y Naberius clamando,
Ronove y Berith en la invocación.
Astaroth y Forneus,
Marchosias y Phenex,
Halphas y Malphas,
Raum y Focalor también.
Verso VI
Vepar y Sabnock,
Shax y Bifrons,
Vual y Haagenti,
Crocell y Furcas son.
Estribillo
¡Oh nombres que arden en viento!
¡Oh secretos del corazón!
Los setenta y dos se inclinan,
ante el sello de Salomón.
Gamigin y Amon,
Leraje y Decarabia,
Andras y Andrealphus,
Andromalius en la plegaria.
Furfur y Morax,
Ose y Amy,
Vapula y Flauros,
Haures y Alloces allí.
Caim y Murmur,
Gomory y Dantalion,
Vassago y Marbas,
Buer y Botis en la canción.
Gaap y Furfur,
Phenex y Raum,
Ose y Amy,
hasta el último clamor.
Setenta y dos nombres resuenan,
en cadenas de oración,
y el sabio guarda la llave,
del misterio y la razón.