Mi hermano lucha en un mundo sin fin,
Su mente vuela alto, pero su cuerpo se rinde.
Hasta que gira la vida, y el amor se asoma,
Dios le abraza, le quita sus cadenas.
Hoo EL AMOR,
si supieras que si es real,
Dios es la luz que nos guía al final.
Cada latido lleva tu nombre,
Un amor eterno que nunca se esconde.
El corazón llora, pero también ríe,
Es un regalo divino que nunca se mide.
Mirando al cielo, le pido ami señor,
Que el amor sea fuerte y nos cure el camino.
No hablo del mundo que nos muestra el dolor,
Sino del señor, eterno y con sincero amor.
Este es mi canto, un setir divino,
Donde el amor florece, y siempre es genuino.
Cada latido lleva tu nombre,
Un amor eterno que nunca se esconde.
El corazón llora, pero también ríe,
Es un regalo divino que nunca se mide.
Así viviremos, en paz y alegría,
Bailando bajo su abrigo, por toda la vida.