[Intro]
Suenan pequeñas risas en la casa vieja, un reloj que no quiere avanzar.
La noticia aguarda en silencio, como un secreto que va a estallar.
[Verse 1]
La tía Sonia escucha el latido de un sueño que apenas se ve,
una hermana que respira despacio, revelando lo que escondía su fe.
La sorpresa se cuadra en la mirada, incredulidad que se quiere escuchar,
“mi princesa” es la promesa que la vida se atreve a entregar.
[Pre-Chorus]
Y en la sala, las manos tiemblan suaves de alegría y de fe,
la noticia que llega como un cometa, brillando sobre la piel.
[Chorus]
Mi princesa, mi verano de calma, la familia en un círculo de amor,
Sonia te promete un mundo entero, donde el abrazo es tu mejor color.
Entre sus brazos hay historias que comienzan a dibujarse sin miedo,
y la risa de la casa se hace canto cuando te veo nacer, mi amor.
[Verse 2]
La espera en la habitación del hospital parece un susurro de estrella,
el equipo late en cada esquina, y el aire sabe a promesa bella.
Se asoma la luz por la puerta, una mirada que todo lo cambia,
la tía se inclina, y el nombre de niña escribe su mirada.
[Pre-Chorus]
La familia junta las manos, orgullo que se hace canción,
cada respiración es un hallazgo, cada nombre, una bendición.
[Chorus]
Mi princesa, mi verano de calma, la familia en un círculo de amor,
Sonia te promete un mundo entero, donde el abrazo es tu mejor color.
Entre sus brazos hay historias que comienzan a dibujarse sin miedo,
y la risa de la casa se hace canto cuando te veo nacer, mi amor.
[Bridge]
La primera mirada, un hilo de luna, un vínculo que no se puede explicar,
mi princesa, mi corazón ya sabe cuidarte desde este mismo instante.
[Chorus]
Mi princesa, mi verano de calma, la familia en un círculo de amor,
Sonia te promete un mundo entero, donde el abrazo es tu mejor color.
Entre sus brazos hay historias que comienzan a dibujarse sin miedo,
y la risa de la casa se hace canto cuando te veo nacer, mi amor.
[Outro]
Y al cerrar la puerta, el nombre se queda flotando en el aire: sobrina,
la tía Sonia promete lado a lado, un camino de ternura que no se termina.