[Intro]
La luz se posa en el borde del día, suave y cálida.
[Verse 1]
Cuán quieta la cara del cielo cuando el sol cede su lugar,
un murmullo de oro pinta mi pecho con calma.
Entre nubes doradas, aprieto mi propio nombre y sonrío,
aprendiendo a ser suficiente, aquí, ahora.
[Chorus]
La serenidad abre sus alas al final del día,
revela un resplandor que nace de dentro y me guía.
Agradezco este viaje, cada paso, cada caída,
soy yo, en la luz que se queda, me encuentro y confío.
[Verse 2]
El ocaso se toma su tiempo, como un suspiro lento,
me enseña a soltar lo que pesa y a abrazar lo correcto.
Los colores se pueden quedar, y con ellos mi voz lo dice:
soy digno de este viaje, con miedo y con valentía.
[Chorus]
La serenidad abre sus alas al final del día,
revela un resplandor que nace de dentro y me guía.
Agradezco este viaje, cada paso, cada caída,
soy yo, en la luz que se queda, me encuentro y confío.
[Bridge]
Si la noche trae dudas, miro adentro y me respeto,
el espejo susurra: estás aquí, sigue el latido.
[Chorus]
La serenidad abre sus alas al final del día,
revela un resplandor que nace de dentro y me guía.
Agradezco este viaje, cada paso, cada caída,
soy yo, en la luz que se queda, me encuentro y confío.
[Outro]
Que el crepúsculo me enseñe a respirar con calma,
y que la vida sea un camino que acoja mi alma.