Me han tumbado, me han robado la cartera,
me han dejado sin casa, sin suerte, sin quimera.
Pero hay algo que no saben de mí,
que cuando caigo, más fuerte estoy aquí.
He perdido amores, he perdido amigos,
he tenido que empezar de cero conmigo mismo.
He dormido en la calle, he comido de la lata,
pero nunca se me ha muerto el alma, nunca se me aplaca.
¡PORQUE SOY DE ESOS QUE CAEN Y SE PARAN!
¡QUE PIERDEN LA GUERRA Y LA BATALLA GANAN!
SI ME QUEDO SIN NADA, NADA ME DETIENE,
LO VUELVO A HACER, LA VIDA SE ME VIENE.
No tengo miedo al vacío, no temo al error,
he aprendido que hasta el golpe me da sazón.
Que la vida es un ciclo de morir y nacer,
y yo he nacío mil veces sin anochecer.
Me quitaron el pan, me quitaron la cama,
me dejaron sin techo, sin voz, sin ventana.
Pero hay algo que nunca me podrán llevar:
las ganas de vivirlo y volver a empezar.
El que sabe caer, sabe levantarse,
el que ha perdido to', no tiene que asustarse.
Yo vengo del barro, yo vengo del suelo,
y cada caída me acerca má' al cielo.
¡ASÍ QUE VENGA! Échenme lo que tengan,
que yo con las piedras hago mi vereda.
Construyo castillos con lo que desprecian,
y cuando amanezco, mi mundo comienza.
Si me ves en el suelo, no me tengas pena,
estoy juntando fuerzas pa' la que viene buena.
Porque estar abajo es solo un momento,
y yo soy experto en reinventarme el cuento.
Desde el fondo se ve hasta la cima,
y yo voy subiendo escalón por escalón.
Lo que hoy es polvo, mañana es arena,
y de la arena se forja un nuevo sol, sin condición.