[Intro]
Un día cualquiera se abre en silencio, sin avisar.
La lluvia en la ventana dibuja caminos de plata.
[Verse 1]
Despierto con la taza tibia, el vapor hila fantasías
y el tráfico lejos, como un rumor que ya no duele.
La mesa guarda migas de historias que nadie pidió,
pero que al juntarlas, forman mapas hacia la gratitud.
[Chorus]
Gracias a lo pequeño, el mundo se agranda a mi alrededor,
un minuto sencillo me devuelve la razón, me da voz.
La luz que cae sin esfuerzo, la risa de un amigo sin plan,
convierten un día cualquiera en algo para recordar.
[Verse 2]
Camino la vereda y el aire trae una melodía
que no sabe de prisa, solo de milagro en cada esquina.
Una hoja que se desprende, un perro que me acompaña,
un latido ligero, paz que encuentra su mañana.
[Chorus]
Gracias a lo pequeño, el mundo se agranda a mi alrededor,
un minuto sencillo me devuelve la razón, me da voz.
La luz que cae sin esfuerzo, la risa de un amigo sin plan,
convierten un día cualquiera en algo para recordar.
[Bridge]
Si a veces la vida quiere gritar, yo susurro agradecido:
la magia no siempre es rayo, a veces es este hilo quieto.
[Chorus]
Gracias a lo pequeño, el mundo se agranda a mi alrededor,
un minuto sencillo me devuelve la razón, me da voz.
La luz que cae sin esfuerzo, la risa de un amigo sin plan,
convierten un día cualquiera en algo para recordar.
[Outro]
Y al cerrar los ojos, el mundo respira conmigo,
un agradecimiento que se queda, suave y vivo.