Que no crea mi hermano Juan Carlos Quintero,
que su hermana Jenny Reyes de él se olvidó.
De joven, un joven, un hombre aguerrido,
que de tierras de Guamal, valiente emigró.
A Venezuela, él también llegó,
mi hermano mayor, de orgullo vestido.
En Colombia dejó los amigos de historia,
en Pie de Cuesta, en el Norte, allá en Santander,
nacieron sus lazos, amigos queridos.
Ahora comienza la nueva historia,
por Venezuela, donde en el Táchira él se sembró.
Forjó sus amigos, sinceros y fuertes,
igual que aquellos que el tiempo dejó.
Su familia aquí también la formó,
cinco hijos tuvo con Marlene Camargo.
Con constancia y trabajo, con mucho esfuerzo,
sacó adelante la carga a su cargo.
Con Marleny sembró, amor puro y sincero,
trabajó de sol a sol, sin perder el camino.
Hoy se escucha su nombre, de orgullo lleno,
¡Juan Carlos Quintero, forjador de su propio destino!