[Intro]
Una tarde en la esquina del bar, luces tenues, risas al azar
Josué llega, sombrero de papel, ojos de niño y una broma al activar
]
[Verse 1]
Josué cuenta un chiste sobre una sandía que sabe nadar,
la mesa estalla en carcajadas, o al menos eso quiere imaginar.
Se agarra el estómago, se le cae la voz, gesticula con el sombrero,
las personas se miran entre sí, buscando si es burla o el juego entero.
Una amiga frunce la frente, otro se ríe, otro pestañea sin entender,
Josué guiña un ojo, dice “¡tranquilos, que esto va a crecer!”.
[Chorus]
Oye Josué, ¿qué viene después?
La ronda espera, pero nadie sabe qué hacer.
Con carcajadas cortas y mirada curiosa,
el grupo intenta seguir la broma, sin perder la hora.
[Verse 2]
Cuenta que el zapatos hablan cuando no miras, y uno responde con humildad:
“Me encanta caminar, pero no voy a bailar con la realidad”.
La gente se ríe suave, otros hacen gestos de “ya fue”,
Josué se inclina, posa la mano en el pecho, “¡es que así se siente vivir!”
La mesa vibra con una miel de confianza y desconcierto,
un niño suspira “otra de Josué”, y el bar se llena de un nuevoierto.
[Chorus]
Oye Josué, ¿qué viene después?
La ronda espera, pero nadie sabe qué hacer.
Con carcajadas cortas y mirada curiosa,
el grupo intenta seguir la broma, sin perder la hora.
[Bridge]
Una mirada entre los comensales: risa nerviosa, sonrisa tímida,
La broma crece como globo que nadie quiere pinchar.
Josué se inclina, sus ojos brillan, pregunta con voz infantil:
“¿Quién quiere ser mi cómplice en este experimento sin manual?”.
[Verse 3]
La chica del fondo cruza los brazos, dibuja una mueca de asombro,
otro se acomoda el sombrero y suelta un aplauso sin ruido.
Josué remata con un gesto grande: “¡y ahora el final sorpresa!”,
la sala suspira, y el silencio se corta como una foto en reversa.
[Chorus]
Oye Josué, ¿qué viene después?
La ronda espera, pero nadie sabe qué hacer.
Con carcajadas cortas y mirada curiosa,
el grupo intenta seguir la broma, sin perder la hora.
[Outro]
La luz cambia, alguien pregunta: “¿y si fuera al revés?”.
Josué guiña un ojo, sonríe, deja la pregunta en el aire, suave.
El entorno queda curioso, ya no sabe si reír o pensar,
la multitud se va quedando con el sabor de un chiste que no quiso terminar.