[Intro]
A la luz de la casa, tus ojos me guían suave, Sheila.
[Verse 1]
Desayuno contigo, café tibio y tu risa que me abre el día,
tu nombre en cada taza, Sheila, es mi señal de armonía.
Te pienso en el silencio de la tarde, un abrazo que no tiene prisa,
promesas simples, un ‘‘nosotros’’ que se queda y nunca se eterniza.
[Chorus]
Sheila, te quiero cerca en cada paso de la rutina,
con tus manos que me cierran el mundo cuando la lluvia abruma.
Te prometo lo cotidiano hecho casa y calma, sin fantasía,
con tiemblos de ternura que me dicen: aquí estás, aquí me tienes.
[Verse 2]
Cocino contigo: arroz con risas, crema de tu voz en la cocina,
camino a tu lado, Sheila, la ciudad parece más divina.
Guardamos los secretos en la gaveta de los besos pequeños,
y cada madrugada te busco, para empezar el día con tu regreso.
[Chorus]
Sheila, te quiero cerca en cada paso de la rutina,
con tus manos que me cierran el mundo cuando la lluvia abruma.
Te prometo lo cotidiano hecho casa y calma, sin fantasía,
con tiemblos de ternura que me dicen: aquí estás, aquí me tienes.
[Bridge]
Si el tiempo se pone gris, serás mi abrigo y mi camino,
tu sonrisa, mi faro constante, mi destino más divino.
[Chorus]
Sheila, te quiero cerca en cada paso de la rutina,
con tus manos que me cierran el mundo cuando la lluvia abruma.
Te prometo lo cotidiano hecho casa y calma, sin fantasía,
con tiemblos de ternura que me dicen: aquí estás, aquí me tienes.
[Outro]
Siempre juntos, Sheila, en cada minuto, en cada miel de tus días.