Por ahí andan haciendo ruidos de un tal Andrés Hurtado,
con todo respeto, no sé qué se ha imaginado.
¿Se creen que con dos versos el trono me han disputado?
Pa' dárselo a cualquier aparecida... ¡están equivocados!
Se les olvida el terreno que tengo y bien caminado,
la corona no se cae, mucho menos de este lado.
Hablan porque tienen boca, pero les falta la casta,
aquí no importan los cuentos, con mi presencia les basta.
Me miran vestida de negro, elegante y de texana,
saben bien que donde firmo, se hace lo que me da la gana.
Que les quede bien clarito, pa' que no ocupen tercera:
¡Aquí la ley es la mía, yo soy la que manda afuera!
Muchos quieren el asiento, pero les pesa la silla,
pa' meterse con la jefa les falta lógicas y millas.
Sigan tirando sus cartas, que yo ya tengo el gane,
mientras ustedes lo piensan, la patrona ya lo hace.
Aquí no existen sustitutos, el puesto me lo gané,
la corona se queda donde siempre perteneció y sé.
Patrona soy, y al que se atraviese, la cuenta ya le cobraré, por a mí
la corona nadie me la tumba… ¡Atentamente: Jenny Reyes!