No fue un rayo, ni un estruendo al caminar,
fue el silencio de tu mano al empezar a andar.
El mundo afuera corre, siempre con prisa,
pero el tiempo se detiene en el borde de tu risa.
No busco tesoros, ni estrellas de papel,
me basta con el brillo que emana de tu piel.
(Coro)
Porque tú eres mi mujer, mi calma en la marea,
la única verdad que mi alma siempre cree.
No es solo un título, es una forma de ser,
el regalo más grande que la vida me pudo ofrecer.
Eres mi principio, mi paz y mi ayer,
bendigo el destino por ser tú mi mujer.
(Verso 2)
Conoces mis miedos, mis luces y mis sombras,
tu nombre es el eco de todo lo que nombras.
No te quiero perfecta, te quiero así, real,
con esa magia intacta, casi sobrenatural.
Si el camino se nubla y no logro ver,
me fío de tus pasos, mi fuerza y mi mujer.
(Puente)
Podrán pasar los años, cambiar el escenario,
pero amarte cada día es mi único itinerario.
Eres el hogar donde siempre quiero volver,
mi refugio seguro, mi amada mujer.
(Outro)
Simplemente tú...
Más que un sueño, mi realidad.
Mi mujer, por toda la eternidad.