[Verse 1]
Nos volvemos adictos
a quienes saben tocarnos
sin manos.
A quienes no están,
pero nos hacen sentir
peligrosamente vivos.
[Pre-Chorus]
La intensidad se cuela en la piel,
y cada susurro se vuelve promesa.
[Chorus]
Nos volvemos adictos a lo que no se posee,
duelen las ganas de sentir lo que sólo provocan.
Caminamos la frontera entre amor y adicción,
y no hay salida cuando el pulso pide más.
[Verse 2]
Porque quizá no duele
perder lo que nunca se
posee,
Pero sí duele dejar de
sentir, lo que solo ellos
saben provocar.
[Pre-Chorus]
Quizá sea mejor inventar distancia,
pero el cuerpo dicta su alquimia.
[Chorus]
Nos volvemos adictos a lo que no se posee,
duelen las ganas de sentir lo que sólo provocan.
Caminamos la frontera entre amor y adicción,
y no hay salida cuando el pulso pide más.
[Bridge]
Quizá la adicción no es ellos sino el hambre
de un latido que no encuentra final.
[Chorus]
Nos volvemos adictos a lo que no se posee,
duelen las ganas de sentir lo que sólo provocan.
Caminamos la frontera entre amor y adicción,
y no hay salida cuando el pulso pide más.
[Outro]
Seguirán las sombras en el borde de la piel,
hasta que alguien decida apagar esta llama.