La tarde se hizo eterna cuando te vi cruzar,
el mismo caminar tranquilo que me hizo naufragar.
Diez inviernos en tus ojos y el mismo brillo sensual,
como si el tiempo hubiera sido un breve sueño nada más.
Te acercaste sin prisa, sonreíste sin querer,
y en ese instante mágico volví a enloquecer.
Tu boca sigue siendo ese pecado carmesí,
y tu risa, la misma llave que me aprende a abrir a mí.
(Pre chorus)
Sentí tu aroma antes de verte, tu perfume se quedó,
grabado en la memoria de lo que este amor curó.
Se me secó la boca, me tembló hasta la voz,
el corazón me dio un golpe y me dijo: "Eres tú, mi amor".
(Chorus)
Que sigues siendo hermosa, que el tiempo no pasó,
que tu sonrisa me conquista como la primera vez que te vi yo.
Que tu aroma me embriaga, que me pierdo sin temor,
y la suavidad de tu piel me invita a naufragar, mi amor.
Que vuelvo a enamorarme como un loco soñador,
redescubriendo en tu mirada lo que un día me entregó.
Acariciar tu mano fue viajar sin regresar,
sentir la misma sed de siempre, la misma necesidad.
Tu piel sigue siendo el mapa de mi felicidad,
y en cada poro tuyo encuentro mi lugar.
(Chorus)
Que sigues siendo hermosa, que el tiempo no pasó,
que tu sonrisa me conquista como la primera vez que te vi yo.
Que tu aroma me embriaga, que me pierdo sin temor,
y la suavidad de tu piel me invita a naufragar, mi amor.
Que vuelvo a enamorarme como un loco soñador,
redescubriendo en tu mirada lo que un día me entregó.
Se me olvida lo vivido, se me borra el dolor,
solo existe este momento, solo existe este amor.
Redescubro en tu mirada lo que un día construí,
y en tu pecho encuentro el puerto donde siempre preferí morir.
Que sigues siendo hermosa, que el tiempo no pasó!
¡Que tu sonrisa me conquista como la primera vez que te vi yo!
¡Que tu aroma me embriaga, que me pierdo sin temor!
¡Y la suavidad de tu piel me invita a naufragar, mi amor!
¡Que vuelvo a enamorarme como un loco soñador,
redescubriendo en tu mirada lo que un día me entregó este amor!