Dicen que el amor se olvida
pero mi corazón no aprendió.
Sigue pensando en ti
donde el silencio durmió.
Tardes de girasoles alegres,
donde jugamos sin tiempo,
y ahora son vacías paredes
con recuerdos de los dos.
Llegaste toda en silencios,
mi mente no despertó.
Prisionera fue mi alma,
tu boca nunca mintió,
fueron tus manos locas
que sí dijeron adiós.
Aún me sangra la herida
que ese amor me dejó,
así duelen las despedidas
que no volveré a soñar.
Si piensas volver algún día,
estarán los inviernos lentos,
esperando volverte a ver
donde mi voz no te olvida.
Llegaste toda en silencios,
mi mente no despertó.
Prisionera fue mi alma,
tu boca nunca mintió,
fueron tus manos locas
que sí dijeron adiós.
Prohibidos, están los secretos
de esos que nadie leerá,
a un mundo que no escuchó.
De esa forma de ser y estar,
de ti me quedan los besos
en los pétalos de una flor.
Prisionera fue mi alma,
tu boca nunca mintió,
fueron tus manos locas
que sí dijeron adiós.
Amor de mis amores,
caminé con el destino,
en esta loca apuesta
que contigo me pagó.