[Intro]
Despierta la ironía en voz baja,
la que desprecia el calor que no entiende.
[Verse 1]
Miro tus ojos, los cerraste temprano,
sintiendo que el mundo era sólo tu espejo.
Despreciaste la verdad de un latir constante,
hasta que el tiempo te mostró su propio espejo.
[Pre-Chorus]
Te reíste del abrazo sin condiciones,
ignorando el tesoro que guardaba tu propia casa.
[Chorus]
Te fuiste sin mirar, sin saber valorar,
y ahora el jardín florece junto a quien sabía esperar.
El amor verdadero no se compra, se cuida y se da,
y tú miras desde lejos, preguntando por qué falló.
[Verse 2]
La sonrisa de otro ilumina tu destino,
mientras el tuyo se apaga en un rincón.
El cuidado humilde, simple, constante,
een su pecho encontró su propia canción.
[Pre-Chorus]
Ya no hay trampa en el latido que sostiene,
y la ironía se viste de lágrima sincera.
[Chorus]
Te fuiste sin mirar, sin saber valorar,
y ahora el jardín florece junto a quien sabía esperar.
El amor verdadero no se compra, se cuida y se da,
y tú miras desde lejos, preguntando por qué falló.
[Bridge]
Quizá aprendiste demasiado tarde, o quizá nunca aprendiste a ver,
que lo grande no es la conquista, sino el sostén de lo que vas a perder.
[Chorus]
Te fuiste sin mirar, sin saber valorar,
y ahora el jardín florece junto a quien sabía esperar.
El amor verdadero no se compra, se cuida y se da,
y tú miras desde lejos, preguntando por qué falló.
[Outro]
La ironía se queda, la lección se queda más clara:
lo que desprecias hoy, mañana te recuerda quién fuiste ayer.