Amor Eterno de Dios
En el silencio brilla tu voz,
susurra el alma, me hablas, Dios.
Tu amor no cesa, no tiene fin,
como un río eterno que fluye en mí.
Cuando tropiezo, me das tu luz,
mi corazón vuelve a la cruz.
Allí comprendo, sin condición,
que soy amado por tu perdón.
Tu amor me envuelve, dulce calor,
cura mis miedos, sana el dolor.
Nada en el mundo puede igualar
la paz que en tus brazos puedo hallar.
Eres refugio, mi salvación,
mi fiel amigo, mi inspiración.
Amor divino, puro y real,
mi vida entera te quiere alabar