[Verso 1]
Cuando el Cordero abrió el sello,
se oyó la voz del cuarto ser viviente:
“¡Ven y mira!” resonó en el cielo,
y apareció un caballo pálido, silente.
(Apocalipsis 6:7)
[Coro]
Y el jinete se llamaba Muerte,
el Hades le seguía detrás,
con poder sobre la tierra y sus gentes,
para herir con espada, hambre y demás.
(Apocalipsis 6:8)
[Verso 2]
“Polvo eres y al polvo volverás”,
susurra el viento en cada lugar.
La tierra gime, los hombres caen,
la sombra avanza, nadie la frena.
(Génesis 3:19)
[Puente]
El valle de huesos secos clama,
“¡Ven, Espíritu, sopla vida ya!”
Mas el jinete no se detiene,
su paso frío todo lo arrastra.
(Ezequiel 37:1-10)
[Coro]
Y el jinete se llamaba Muerte,
el Hades le seguía detrás,
con poder sobre la tierra y sus gentes,
para herir con espada, hambre y demás.
[Final]
Pero aún en medio de la noche oscura,
resplandece Cristo, la luz segura.
El que venció la tumba y el sepulcro,
trae esperanza al corazón del mundo.
(Juan 11:25; 1 Corintios 15:55-57)