Desde muy joven me tocó salir,
a buscarle la vuelta a este vivir.
Llegué a la capital, sola y sin nada,
sin un techo donde apoyar la mirada.
Pero comencé a caminar con mi propia voluntad,
Y se me abrieron las puertas de la gran ciudad.
Con mi cámara en mano aprendí a sobrevivir,
retratando realidades que me hacían sentir.
De la calle a los sets de la televisión,
con Venevisión y Univisión tuve mi posición.
Me senté con los grandes a desayunar,
en un jet privado me vieron volar.
Desayunando en un estado, almuerzo en otro lugar,
cenando en una isla rodeada por el mar.
Trabajé con grandes artistas, y el lujo me rodeaba
pero nada de eso hizo que mi esencia cambiara
La humildad es mi norte, mi ley y mi razón,
ayudando al que ocupa de todo corazón.
Vida nocturna entre luces y eventos,
desfiles de moda, captando momentos.
Por mi altura y belleza me solían confundir,
"¿Eres modelo?", me empezaban a decir.
"Soy la fotógrafa", respondía con orgullo,
ganándome el sitio sin hacer barullo.
Mi mejor amigo, un gran arquitecto,
me enseñó que el diseño no siempre es perfecto.
Que lo que se construye con fe y con bondad,
es lo que perdura por la eternidad.
Hoy miro hacia atrás y me siento completa,
logré mis sueños, cumplí cada meta.
Sigo siendo la misma, con la misma fe,
la que empezó de abajo hoy siempre estara de pie.