[Intro]
Luz de neón, la noche respira, la feria despierta a vivir.
Entre risas y luces, el alma quiere seguir.
[Verse 1]
Llegamos con el crujir de las guitarras y el ruido dulce de la feria,
sabores y colores en espiral, como faros que guían sin culpa.
Sirenas en la distancia prometen libertad, un latido que no cede,
y bajo el canopy de estrellas, la ciudad parece respirar conmigo.
[Chorus]
Quiero quedarme en este instante, sentir que el mundo cabe en un abrazo,
bailar hasta que el amanecer pinte de nuevo el cielo en rojo y oro,
reír con los ojos, llorar de felicidad, vivir sin pedir permiso,
porque la noche es un deseo que se enciende y no quiere apagarse.
[Verse 2]
Puestos brillantes como galaxias pequeñas, sabores que incendian la memoria,
el saxofón ennegrece la nostalgia y la plaza late a compás de tambor.
Las parejas giran, los cuerpos se reconocen en un idioma de pasos, de golpes de ala,
y yo susurro a la gente: aquí cabemos todos, aquí cabes tú.
[Chorus]
Quiero quedarme en este instante, sentir que el mundo cabe en un abrazo,
bailar hasta que el amanecer pinte de nuevo el cielo en rojo y oro,
reír con los ojos, llorar de felicidad, vivir sin pedir permiso,
porque la noche es un deseo que se enciende y no quiere apagarse.
[Bridge]
Entre luces de neón, la lluvia de confeti parece caer en la piel,
y cada paso es una promesa: hoy no hay miedo, sólo vuelo y veras límites caer.
[Chorus]
Quiero quedarme en este instante, sentir que el mundo cabe en un abrazo,
bailar hasta que el amanecer pinte de nuevo el cielo en rojo y oro,
reír con los ojos, llorar de felicidad, vivir sin pedir permiso,
porque la noche es un deseo que se enciende y no quiere apagarse.
[Outro]
La feria se despide con un murmullo dorado, pero el corazón guarda la luz,
y en el silencio después de la música, seguimos buscando libertad en cada latido.