Todavía guardo el eco de tu "siempre",
ese que juraste un martes de diciembre.
Me vendiste un cielo que no te pertenecía,
y yo, como un tonto, las nubes te creía.
Dime, ¿en qué momento se te torció el camino?
¿Cuándo decidiste que este era nuestro destino?
(Pre-coro)
No me duele el adiós, eso se supera,
me duele el teatro y tu falsa bandera.
Me duele el "te amo" dicho entre dientes,
mientras buscabas otros labios pendientes.
(Coro)
¿Por qué me engañaste? No encuentro la lógica,
a esta traición tan fría y tan metódica.
Dime si te dio orgullo verme caer,
si te sentiste grande al hacerme perder.
¿Por qué me engañaste? Si la puerta estaba abierta,
si una verdad dolía menos que esta duda incierta.
Rompiste el espejo y ahora no te ves,
porque tu sombra miente hasta en el revés.
(Verso 2)
Limpié tus miedos y te di mis ganas,
te hice un hogar de mis propias mañanas.
Y mientras yo construía, tú ibas demoliendo,
con una sonrisa lo que estábamos haciendo.
No fue un error, no me vengas con cuentos,
el engaño es un plan de muchos momentos.
(Puente)
Podría perdonarte el haberme dejado,
pero no la farsa de haberte quedado.
Esa cobardía de no hablar de frente,
mientras me matabas lentamente.
(Coro)
¿Por qué me engañaste? No encuentro la lógica,
a esta traición tan fría y tan metódica.
Dime si te dio orgullo verme caer,
si te sentiste grande al hacerme perder.
¿Por qué me engañaste? Si la puerta estaba abierta,
si una verdad dolía menos que esta duda incierta.
(Outro)
Ya no hacen falta tus explicaciones,
el silencio es el rey de mis decepciones.
Te queda grande...
la palabra lealtad.