El Corrido de Oranyelo Fernández Solano
Letra y Composición: de su tía Jenny Reyes
Hoy les canto una historia
que al corazón me llegó,
aquí les cuento la vida
del sobrino que escaló,
un muchacho decidido
que la vida no domó.
Apenas la adolescencia
el destino le marcó,
cuando el calor de su madre
hacia el cielo se marchó,
un trágico accidente
fue lo que se la llevo
Se quedó con su hermano,
casi de la misma edad,
y una hermanita de tres
en la total orfandad.
Le tocó meterle el pecho,
trabajar con dignidad,
desde niño la vida
lo impulsó a batallar.
El camino se puso duro
y el mundo lo juzgó mal,
por andar con compañeros
de conducta muy fatal.
La justicia un día lo quiso
por un error perjudicar,
un desliz de juventud
que la mente le aclaró.
Mas las bendiciones de Dios
y su madre lo cubrió,
desde el cielo la protección
al muchacho le mandó.
Él reaccionó muy a tiempo,
las malas vibras dejó,
"esas no eran amistades",
el joven lo comprendió.
Oranyelo Fernández Solano
con orgullo demostró,
los principios y valores
que su madre le enseñó.
La espalda dio a los falsos,
a trabajar se aferró,
para no andar descalzo
desde abajo comenzó.
Las ganas no le faltaron
y el progreso le llegó,
las puertas del éxito
solitas él se las abrieron.
Hoy trabaja para él mismo,
y nadie le viene a mandarle,
lo que ayer fueron facturas,
hoy es pauta pa' gastar.
Un hombre de principios,
respetado donde va,
Oranyelo con inteligencia
su éxito logrando está.
Su solvencia y sus gustos
hoy se sabe cumplir,
después de tanta tormenta,
hoy le toca sonreír.
Viaja por muchos lugares,
disfrutando su sudor,
es ejemplo de sus hermanos,
lo logró con gran valor.
Aquel niño que quedó huérfano,
hoy es todo un gran señor.
Ya se van las guitarras,
el corrido va a terminar,
nunca juzguen el inicio
si no conocen el final.
Aquí todos los vimos batallar,
aquí queda como ejemplo
Para que todos puedan aprender .