[Intro]
En la cocina de la casa, la luz de la mañana cae suave
Una historia de papá que empezó a escribirse en silencio
[Verse 1]
En 2015 nació la primera risa, una promesa en sus ojos
Atilio abrió sus brazos y el mundo aprendió a respirar más lento
Crecimos con sus enseñanzas, con manos que sostienen sin pedir cuentas
Con cada paso dudoso, él fue confianza que nos guía sin promesas rotas
[Chorus]
Papá, gracias por ser faro en la tormenta
Por cada caída y cada nueva fortaleza
Tu amor es un puente que no se cansa de cruzar
Hoy celebramos la vida: dos hijas para inspirar
[Verse 2]
2018 trajo una segunda risa, un segundo latido en la casa
Las dudas se disfrazan, pero él las mira con paciencia y sutileza
Nos muestra que ser fuerte no significa no temer, sino seguir
Con las manos temblorosas, aprendió a decir “sí” y a dejarse sentir
[Chorus]
Papá, gracias por ser faro en la tormenta
Por cada caída y cada nueva fortaleza
Tu amor es un puente que no se cansa de cruzar
Hoy celebramos la vida: dos hijas para inspirar
[Bridge]
Atilio, en cada abrázame tarde y en cada consejo sincero
Guardamos tu voz como un mapa para volver a casa, otra vez
[Chorus]
Papá, gracias por ser faro en la tormenta
Por cada caída y cada nueva fortaleza
Tu amor es un puente que no se cansa de cruzar
Hoy celebramos la vida: dos hijas para inspirar
[Outro]
Que este camino siga lleno de risas y de aprendizaje compartido
Porque ser tu hija es un regalo que no tiene precio, es haber nacido contigo