[Intro]
Bajo el hierro y la verdura de Oasis, nace una verdad que nadie quiere escuchar.
[Verse 1]
En un mundo que respira polvo y raíz, un lobo investiga sombras entre el ruido de la ciudad.
Ren susurra a ecos de antaño, buscando pistas en calles de piedra y savia.
Maya avanza con precisión de metal y miel, soñando circuitos que laten como un corazón salvaje.
Kael vigila desde lo alto, guardián de un reino que nadie puede nombrar sin miedo.
[Pre-Chorus]
Si las presas caen, ¿quién contará la historia?
Si la ley es un cuchillo, ¿dónde queda la justicia?
[Chorus]
Oasis, ecos de antigua selva, bajo neón y polvo, tú guardas la clave.
Entre depredadores y sueños, la verdad se alza cuando callan las voces.
Ruge la ciudad en silencio, y la noche revela las huellas que nadie ve.
[Verse 2]
Ren persigue el rastro de un suspiro desaparecido, entre gritos de metal y savia mercenaria.
Maya programa el mañana, ensamblando alas de esperanza en cada codo de calle.
Kael oculta su pasado como un eclipse, pero el miedo se sienta en su sombra.
Las desapariciones dibujan mapas en la arena de los distritos obreros.
[Pre-Chorus]
Si las sombras hablan, ¿qué cuentan de verdad?
Si la paz exige silencio, ¿quién rompe el pacto?
[Chorus]
Oasis, ecos de antigua selva, bajo neón y polvo, tú guardas la clave.
Entre depredadores y sueños, la verdad se alza cuando callan las voces.
Ruge la ciudad en silencio, y la noche revela las huellas que nadie ve.
[Bridge]
Creciendo en cables y ramas, nace una promesa de equilibrio.
Si la justicia es un camino, que lo marchen quienes deben pagar.
[Chorus]
Oasis, ecos de antigua selva, bajo neón y polvo, tú guardas la clave.
Entre depredadores y sueños, la verdad se alza cuando callan las voces.
Ruge la ciudad en silencio, y la noche revela las huellas que nadie ve.
[Outro]
En las crónicas de Nova-Terra, cada caso es una semilla de paz en la sabana de acero.