Hoy brindo al cielo, aunque me duela el alma con una cerveza de esas que le gustaban, busco el consuelo en medio de la calma recordando al hombre que aquí nos hace falta.
De sangre brava y de estilo mentado
por las mujeres era enamorado.
Tierra de cerros, su cuna fue Matatán
allí creció y dejó su huella marcada,
son los recuerdos que nunca se irán
aunque hoy la vida se encuentre nublada.
Te extraño, hermano, te digo de frente
aquí tu ausencia se siente presente.
En su moto siempre lo miraban pasar
con sus amigos dando la vuelta,
le gustaba el viento y la libertad
disfrutando el viaje con la mente abierta.
Rutas y risas que no volverán
pero en la memoria siempre vivirán.
A su mamá la llevó en el corazón
fue su motor y su gran bendición,
a sus dos hermanas que tanto adoraba, por ellas velaba.
Y a sus sobrinos que tanto quería
los recordará por siempre, en su guía.
Puente
Que suene la banda, que no sea de tristeza que sea por el hombre de gran nobleza, el que no se rajaba
el que con una cerveza fría siempre brindaba.
En paz descanse carnal.