Un se seis de junio del mes seis también
comencé a escribir uno de mis corridos
uno que me marcaría
porque ese día nadie podría evitar escuchar todos mis corridos.
La vida no era tan dulce pero tampoco me caería
porque mis padres me enseñaron a caminar
y con fuerza me tocó a volver a prender a caminar
mientras todos me criticaban por andar tomando
cuando Dios me medio otra oportunidad.
Pero lo que no sabe la gente es que igual aquí nadie es eterno
y algún día todos nos vamos a morir, se los dice Jenny Reyes
por eso yo, yo a la muerte el miedo ya se lo perdí
y eso que la tuve de frente y ni si quiera me asusté.
El día que me dijeron que de cáncer me iba a morir
ese día también lloré, no se los puedo negar,
pero no era por mi triste partida
sino porque el sufrimiento que mi familia les iba causar.
Nadie sabía que esa era mi mayor valentía
porque a la final no moriría.