[Intro]
Cielo abrió sus alas, mi hermano se fue, y el silencio dejó una herida en mi piel.
[Sombre] Duele decir adiós, pero te hablo con el alma para no olvidar.
[Verse 1]
Entre las paredes de la casa, tu risa quedó como un suspiro en la madera.
La guitarra llora contigo, Ceci, cuando el viento trae tu nombre al oído.
Las fotos en la mesa tiemblan, memoria que quema y a la vez me cuida.
Caminamos por la noche buscando estrellas que sepan de nuestra despedida.
[Pre-Chorus]
Maneras de decirte adiós, que no hieran tanto el corazón,
pero el dolor se cuela en cada acorde como una voz que no quiere callar.
[Chorus]
Te fuiste al cielo, hermano, y el mundo quedó con tu ausencia.
Guárdame el lugar en el alma, donde guardo tus palabras con paciencia.
La memoria te nombra y mi pecho responde con resistencia,
Ceci, te llevo dentro, vivo en tu sentencia de ausencia.
[Verse 2]
Las calles repiten tu nombre como un tambor que no quiere parar.
El flamenco en mi sangre late más fuerte al recordar tu andar.
Cada grito de golondrina parece pronunciar tu apellido, viejo amigo.
Y en la cuna del silencio te prometo seguir contigo, contigo querido.
[Pre-Chorus]
Quizá nos toque el dolor como un maestro severo,
enseñar a amar desde lo profundo, sin perder lo verdadero.
[Chorus]
Te fuiste al cielo, hermano, y el mundo quedó con tu ausencia.
Guárdame el lugar en el alma, donde guardo tus palabras con paciencia.
La memoria te nombra y mi pecho responde con resistencia,
Ceci, te llevo dentro, vivo en tu sentencia de ausencia.
[Bridge]
Entre nubes de azahar y guitarra rota se abre un susurro: espera.
Te miro en los cielos de espiga y te siento cercano, aunque ya no puedas volver.
[Chorus]
Te fuiste al cielo, hermano, y el mundo quedó con tu ausencia.
Guárdame el lugar en el alma, donde guardo tus palabras con paciencia.
La memoria te nombra y mi pecho responde con resistencia,
Ceci, te llevo dentro, te siento cerca en cada reverberación.
[Outro]
Hasta que llegue el día en que el cielo nos vuelva a mirar, te guardaré en mi cantar.
Así te digo, Ceci, adiós por ahora, hasta volver a encontrarnos en el despertar.