¡Cantaré a el amor, Canito! Te conocí una cualquiera, cuando el sol se escondía en el cerro, tú sonrisa fue como primavera y mi mundo dejó de estar desierto. Tus palabras tan dulces y sinceras me enseñaron lo que es querer, desde entonces mi vida entera late fuerte solo por tú querer. Y aunque el viento sople en contra, yo no me voy a rendir, porque lo nuestro es tan grande que nada lo puede destruir. Un amor verdadero no se rompe con el tiempo, es un fuego que en el pecho arde lento pero intenso. Si me tomas de la mano yo te juro aquí en el cielo, que contigo hasta el final viviré este amor sincero. No me importa lo que digan, ni las sombras del pasado, porque tú eres mi alegría, mi presente y mi futuro soñado. Si algún día llueven penas yo seré tu protección, seré abrigo en las tormentas y guitarra en tu canción. Que suene fuerte el acordeón, que retumbe el corazón, que este amor no tenga dueño más que tú y que yo. Un amor verdadero vale más que mil promesas, es un beso bajo estrellas y caricias que no pesan. Si la vida nos separa yo te buscaré primero, porque tú eres en mi alma mi amor... mi amor verdadero.