[Intro]
Tierra de volcanes, río y sal, ¿oyes mi voz?
En cada montaña, un nombre de raíz.
[Verse 1]
Caminé por la sierra, el cantón me dijo quién soy,
con ojos que guardan la selva y el salitre del mar.
La Mitad del Mundo marcó mis latidos en la piel,
mi gente comparte historias que nadie puede quitar.
[Pre-Chorus]
Entre Quito y la costa nace un rumor antiguo,
que late como cacao y llanto de lluvia.
[Chorus]
Soy hijo de la tierra, orgullo que no se desprende,
de los Andes a la costa, mi alma no se quiebra.
Con raíces entre culturas, la historia me sostiene,
mirando al mañana con la paciencia de la arena.
[Verse 2]
La ciudad antigua respira cacao y arte en las calles,
mamá teje esperanzas con hilos de colores.
El páramo susurra cuentas de un pueblo resiliente,
donde cada reunión honra a los abuelos y sus voces.
[Pre-Chorus]
Entre el volcán y el mar vibra un canto común,
de huertos, mares, y cordilleras en unión.
[Chorus]
Soy hijo de la tierra, orgullo que no se desprende,
de los Andes a la costa, mi alma no se quiebra.
Con raíces entre culturas, la historia me sostiene,
mirando al mañana con la paciencia de la arena.
[Bridge]
Aquí aprendí a escuchar al río y al cóndor,
a celebrar la diversidad que da color.
Que la lluvia escriba mapas en mi piel de valor,
y el futuro nazca fuerte, como un nuevo tambor.
[Chorus]
Soy hijo de la tierra, orgullo que no se desprende,
de los Andes a la costa, mi alma no se quiebra.
Con raíces entre culturas, la historia me sostiene,
mirando al mañana con la paciencia de la arena.
[Outro]
Regreso a casa con cada paso que doy,
la tierra me abraza y me enseña a soñar.
Ecuador, mi nombre, un lazo que no se rompe jamás.