Mamá Amelia, papá Millo,
cuánto los quiero a los dos.
Aunque a veces no venga mucho a verlos,
siempre los tengo presente en mi corazón. Sus palabras son mi guía,
sus abrazos mi calor.
Mamá Amelia, papá Millo,
ustedes son mi inspiración.
Siempre los llevo conmigo,
en cada paso, en cada canción.
Aunque la distancia exista,
su amor me da dirección.
Recuerdo tardes de historias,
risas que llenan la casa.
El ejemplo de su vida
es la fuerza que me abraza.
Mamá Amelia, papá Millo,
los quiero mucho a los dos.
Aunque el tiempo corra ligero,
su cariño es mi farol. Siempre los llevo conmigo,
en cada paso, en cada canción.
Aunque la distancia exista,
su amor me da dirección. Si alguna vez me ven ausente,
no duden de mi querer.
Porque en mi alma están presentes,
y jamás los dejaré de ver. Sus manos guardan memoria,
de trabajo y de bondad.
Son raíces de mi historia,
mi refugio, mi verdad. Mamá Amelia, papá Millo,
hoy les canto con el alma,
mi gratitud y mi amor. Siempre los llevo conmigo,
en cada paso, en cada canción.
Aunque la distancia exista,
su amor me da dirección. Mamá Amelia, papá Millo, mi orgullo, mi bendición.
Aunque la vida me lleve lejos,
ustedes son mi corazón.