[Intro]
Crecen las esquinas con el rumor del ventilador viejo
La radio suena, pero no dice lo que duele por dentro
[Verse 1]
En la casa, una mesa con hambre de historias; la sopa llega tarde
Los dientes miran la sopa que nunca alcanza para todos, pero siempre hay una excusa
El power cubano habla de progreso mientras la nevera guarda sombras
La calle canta por los que no llegaron a la plaza de la foto
[Pre-Chorus]
Y la tinta oficial dibuja milagros en el muro
Mientras el barrio cuenta cuántos días sin comer perdidos
[Chorus]
Este es el pulso que no miente, el latir que no quiere callar
Entre letreros de grandeza y ventanas que no se abren
La verdad camina en silencio, en cada casa hay un estallido por estallar
La lucha invisible de cada hogar es el verdadero rugir
[Verse 2]
La sopa de ayer se repite en un plato que se reparte a mano
Los presupuestos prometidos se diluyen en el costo del mercado
La gente aprende a sonreír con lo mínimo, a sobrevivir sin permiso
Las noticias cuentan cuentos, el barrio susurra su propio reclamo
[Pre-Chorus]
Y la tinta oficial dibuja milagros en el muro
Mientras el barrio cuenta cuántos días sin comer perdidos
[Chorus]
Este es el pulso que no miente, el latir que no quiere callar
Entre letreros de grandeza y ventanas que no se abren
La verdad camina en silencio, en cada casa hay un estallido por estallar
La lucha invisible de cada hogar es el verdadero rugir
[Bridge]
No hay violencia, solo voces que soplan en la penumbra
No hay trueno, hay raíces que crecen bajo la acera
Si la historia quiere repetir, que escuche el rumor en cada pasillo
El poder no muerde, pero el pueblo no cede
[Chorus]
Este es el pulso que no miente, el latir que no quiere callar
Entre letreros de grandeza y ventanas que no se abren
La verdad camina en silencio, en cada casa hay un estallido por estallar
La lucha invisible de cada hogar es el verdadero rugir
[Outro]
Cuando el telón de humo caiga, quedarán las las palabras vivas
Que nadie borre el hambre, que nadie cierre la voz de la gente
Hasta entonces seguimos, contando pasos en la misma acera
Porque el estallido real vive en cada hogar y no en la plaza