[Intro]
La luz cae lenta, el día se va a dormir,
un respiro compartido nos vuelve a unir.
[Verse 1]
Cae el ocaso en cobre y violeta,
las calles se borran, se quedan tus ojos en mi poeta.
Un río de calma donde el ruido se aquieta,
y en ese reflejo, el mundo se aquieta también.
[Pre-Chorus]
Veo el cielo temblar en tus pupilas,
y la casa se llena de una paz sutil.
[Chorus]
En tus ojos brilla el último rayo, mi abrigo seguro está aquí,
tu silencio dice más que el día, y el anhelo se vuelve latido de aquí.
Desvanezcanse las calles, que ya no importa dónde voy a ir,
somos nosotros dos, el paisaje que aprendí a oír.
[Verse 2]
Las ramas dibujan sombras sobre tu piel,
un murmullo antiguo nos invita a creer.
El mundo exterior pierde su filo cruel,
y la hora se queda, nos invita a volver a ser.
[Pre-Chorus]
Si alguien pregunta por la paz que siento,
le digo: es estar así, contigo, emergiendo.
[Chorus]
En tus ojos brilla el último rayo, mi abrigo seguro está aquí,
tu silencio dice más que el día, y el anhelo se vuelve latido de aquí.
Desvanezcanse las calles, que ya no importa dónde voy a ir,
somos nosotros dos, el paisaje que aprendí a oír.
[Bridge]
Deja que el mundo se disuelva en un parpadeo,
solo queda una promesa: quedarme en tu deseo.
[Chorus]
En tus ojos brilla el último rayo, mi abrigo seguro está aquí,
tu silencio dice más que el día, y el anhelo se vuelve latido de aquí.
Desvanezcanse las calles, que ya no importa dónde voy a ir,
somos nosotros dos, el paisaje que aprendí a oír.
[Outro]
Vuelvo a respirar contigo, y se apaga la prisa del mundo,
quedamos tú y yo, en este atardecer sin final.