¡Eh, eh! Que suene la cumbia Canito.... ¡para todos los zapateros! Cuando temprano se escucha el martillo, golpeando sueños con mucho cariño, cuero y agujas, hilo y pasión, cada zapato lleva corazón. Entre risas pasa el día entero, trabajando firme el zapatero, y cuando cae la tarde al fin, la cumbia empieza a sonar así. Se guarda las herramientas ya, la música empieza a llamar, porque después de trabajar... ¡todos vienen a bailar! Baila, baila la cumbia de los zapateros, con ritmo alegre que mueve el cuerpo entero, zapatos nuevos pa' salir a gozar, que esta cumbia nadie la puede parar. Baila, baila sin preocupación, que suene fuerte todo el acordeón, con pasos firmes sobre el suelo entero, ¡así se baila la cumbia del zapatero! En la esquina suena la bocina, la gente llega y nadie se retira, risas, palmas y vueltas sin fin, la fiesta vive dentro de ti. Doña Lupita ya está bailando, Don José ritmo va marcando, y hasta el más serio del callejón ya se contagio del vacilón. Se olvidan penas al zapatear, la vida es buena si hay que bailar, y cuando suena este son... Late fuerte el corazón. Baila, baila la cumbia de los zapateros, con ritmo alegre que mueve el cuerpo entero, zapatos nuevos pa' salir a gozar, que esta cumbia nadie la puede parar. Que levanten las manos los zapateros, los que trabajan con empeño sincero, porque el esfuerzo también merece una cumbia que nunca envejece. Baila, baila la cumbia de los zapateros, que suene fuerte por el mundo entero, pasito corto, vuelta y sabor, esta cumbia se baila con amor. ¡Y que sigan sonando los zapatos! ¡Arriba la cumbiaaaaa!