[Verso 1]
En lo alto de un trono de mármol gris,
vive un príncipe lejos del sol.
Corona dorada, mirada sin fin,
un reino vacío a su alrededor.
Las torres susurran historias de ayer,
el viento recorre el salón.
Mil rosas marchitas al pie del poder,
guardando secretos sin voz.
[Pre-Coro]
Y aunque tiene el cielo a sus pies,
no hay nadie con quien compartirlo.
[Coro]
Soy rey de un reino solitario,
de ecos que responden mi voz.
Tengo el mundo en mis manos,
pero me falta tu corazón.
Entre espadas y juramentos,
mi alma pide algo más…
¿Qué vale un reino dorado
si no hay nadie a quien amar?
[Verso 2]
Camina en silencio por el balcón,
mirando la luna caer.
Sueña con alguien que rompa el temor,
que encienda su frío poder.
No quiere batallas ni gloria sin fin,
ni himnos cantados al azar.
Prefiere un suspiro sincero y sutil
que todo su imperio real.
Pre-Coro
Y aunque el mundo incline su ley,
su pecho sigue vacío.
[Coro]
Soy rey de un reino solitario,
de sombras que abrazan mi voz.
Tengo el mundo en mis manos,
pero me falta tu calor.
Entre espadas y juramentos,
mi alma pide libertad…
¿Qué vale un reino dorado
si no hay nadie a quien amar?
[Puente]
Si cruzas las puertas del miedo,
verás que no soy de cristal.
Debajo del oro y el hierro,
late un corazón de verdad.
[Coro Final]
Ya no quiero un reino solitario,
ni tronos cubiertos de dolor.
Prefiero un destino a tu lado,
que mil coronas sin amor.
Que caigan murallas y miedos,
que el alba nos vuelva a encontrar…
Porque un reino solo es un sueño
si no hay nadie a quien amar