En medio de la tormenta, cuando el viento ruge fuerte,
y el miedo intenta nublar mi fe y mi suerte.
Siento que el suelo tiembla, que todo se me va,
pero escucho Tu voz que me dice: "No temas, Yo estaré acá".
Aunque la oscuridad parezca no tener fin,
Tú eres la luz que brilla en mi jardín.
Aunque mis fuerzas flaqueen y no pueda caminar,
Tu mano poderosa me vuelve a levantar.
Eres mi Salvador, mi roca y mi refugio,
En Tu amor encuentro el más dulce subterfugio.
No perderé la fe, aunque el miedo me alcance,
Porque en Tu presencia encuentro la esperanza.
No importa la batalla, no importa la aflicción,
Tú llevas el control de mi corazón.
Si Tú estás conmigo, ¿quién contra mí podrá?
Tu gracia es el escudo que me protegerá.
Eres mi refugio, mi paz y mi guía,
La fuerza que me sostiene cada nuevo día.
No perderé la fe, pues Tú eres fiel,
Mi Dios, mi Maestro, mi todo, mi Rey.