Ay hombe…
esto es pa’ que lo sienta el corazón…
Desde que no estás la casa se siente vacía,
ya ni canta el gallo al amanecer,
y las flores del patio se mueren de frío,
porque no estás tú pa’ verlas crecer.
Tu risa quedó colgada en la ventana,
y tu voz se pierde con el viento gris,
yo no sé vivir sin tu mirada,
ni sé cómo arranco este amor de mí.
Y aunque diga la gente que el tiempo cura todo,
este dolor no entiende de olvido ni modo…
Porque te llevo en el alma,
como un canto de acordeón,
como un verso que no acaba,
retumbando en mi corazón.
Te llevo en cada nota,
en cada triste canción,
aunque el mundo me dé la espalda,
yo no olvido este amor.
Los caminos preguntan por tus pasos,
y la luna me habla de tu piel,
yo me pierdo entre tantos fracasos,
por quererte más de lo que debí querer.
Ay si supieras lo que siento,
cuando tu nombre llama el viento…
volverías sin pensarlo,
a curarme este tormento…
Porque te llevo en el alma,
como un canto de acordeón,
como un verso que no acaba,
retumbando en mi corazón.
Te llevo en cada nota,
en cada triste canción,
aunque el mundo me dé la espalda,
yo no olvido este amor.
Ay hombe…
y este amor…
no lo borra ni el tiempo, ni el dolor…