En mis sueños te he visto, como si estuvieras de frente, pero por más que intento tenerte, no puedo siquiera tocarte, como si un muro entre ambos hubiera, uno que no podemos ver. Y tal vez invisible este fuera. Con mirarte de lejos debo confirmarme, no puedo hablarte o escucharte, pero se que estás ahí, porque te veo, en mis sueños, estás presente en mis pensamientos, en cada recuerdo, en cada visión. Aunque no pueda hablarte, aunque no pueda tocarte. Estás aquí, más cerca de lo que crees.