En la llanura infinita
bajo un sol resplandeciente,
se oye un canto de repente
que a la sabana palpita.
Es una fiesta bonita,
con un brillo sin igual,
que engalana el pastizal
y a nuestro estado le enseña:
¡Es el Silboncito En Portuguesa
en su Tercer Festival!
De cada rincón del mapa,
desde todito el estado,
el niño viene plantado
a darle brillo a la pampa.
Con su sombrero y su estampa
al compás de un diapasón,
de Guanare hasta el rincón
de Guanarito y Ospino,
vienen marcando el destino
con el alma y corazón.
III
Se prende el joropo recio
con zapateo y escobillao,
el llano está maravilhao
viendo un talento sin precio.
Ninguno le hace desprecio
a la copla que se levanta,
cuando el niño humilde canta
con el cuatro bullanguero,
demuestra que el ser llanero
lo lleva en pura garganta.
Y si esta fiesta llanera
es hoy una realidad,
brindando oportunidad
para que el talento emerja;
es porque hay una bandera
de trabajo y de estructura.
¡Al Instituto de Cultura
le canto en el pedestal!
Por hacer todo posible
en este magno portal,
¡Que viva el folclor llanero
y los niños del Festival!